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Historia 

La historia de la Fundación Marques de Valdecilla es sin duda muy accidentada como corresponde a una Institución que nació en España en el primer tercio del siglo XX. Podemos resumir en tres apartados la historia previa a la situación actual: el origen, la Fundación de carácter sanitario con dos subetapas: la familiar y la Institucional, y la Fundación Pública de Servicios Hospitalarios y Asistenciales que finaliza definitivamente en 2002, coincidiendo con el nuevo dibujo de la Sanidad Cántabra tras la tranferencia de la competencia estatal de la sanidad.

LA FUNDACIÓN MARQUÉS DE VALDECILLA. EL ORIGEN.

La creación de la Fundación Marqués de Valdecilla en 1928 está íntimamente ligada a la articulación de la asistencia sanitaria en España.

Fachada del Antiguo Hospital

Hasta la promulgación de la Ley General de Beneficencia de 1849, la regulación legal de la asistencia hospitalaria gratuita a los entonces denominados menesterosos es confusa y dispersa, descansando básicamente en la iglesia este tipo de amparo. Esta ley atribuyó por primera vez la dirección de la asistencia benéfica al Gobierno por medio de una Junta General, y a las corporaciones locales, a través de las Juntas Municipales, en pueblos, o provinciales, en capitales de provincia. En Santander, la Diputación cumplía con este cometido con el Hospital de San Rafael, un edificio de finales del siglo XVIII de unas 350 camas, actualmente reconvertido en sede del Parlamento de Cantabria, que se demostraron insuficientes para afrontar una grave epidemia de gripe en 1918, lo que dio origen a un movimiento para la edificación de un nuevo hospital. A finales de aquél año fue creada al efecto la Asociación Constructora de un Nuevo Hospital para Santander, que fracasó ante la incapacidad de los poderes públicos y de la burguesía local para llevar adelante el proyecto. Ello movió al Marqués de Vadecilla, ya reconocido benefactor en cualquiera de las áreas en que había sido demandada su participación pero singularmente en la educación,a intervenir en 1926, asumiendo desde 1928 a su exclusivo cargo el proyecto creando la Fundación Casa de Salud Valdecilla. Comenzó así su participación en un sector, para él ignoto, que le convirtió en precursor de la modernización de la asistencia sanitaria española y que sin duda le ha hecho pasar a la historia. 

Marqués de ValdecillaLa figura del Marqués de Valdecilla siempre ha sido controvertida. Nacido en 1850 su vida se desarrolló desde los 14 años en el continente americano hasta que retornó alrededor de 1920 a Cantabria. Más allá de polémicas estériles, lo que es incuestionable es que, además de su colaboración con la creación de escuelas e incluso del campus universitario de Madrid, en pocos años y además los finales de su vida, pues murió en 1932,  puso en pie una Institución Sanitaria que es orgullo de la ciudadanía de Cantabria. En línea con los movimientos modernizadores centroeuropeos y norteamericanos, aplicó su idea de forma que no fuese un hospital sólo de beneficencia que prestara asistencia a los pobres de la provincia, sino también a enfermos privados o procedentes de vínculos contractuales a establecer con mutualidades, militares y a todos aquellos otros que el Patronato decidiera. Es decir un Hospital abierto e interclasista Además introdujo los más altos  requisitos de calidad cientifica y técnica, que convirtieron a las recién creadas escuelas de medicina y cirugía y de enfermería en modelos de prestigio internacional en esos campos.

En función de estos planteamientos, y aún antes de que se hiciese pública su participación, encargó en 1927,a D. Gonzalo Bringas el  plan arquitectónico, quién comprendió, asumió y ejecutó las inicativas del Marqués. Esta idea al final dio lugar a un Hospital que se inauguró el 24 de octubre de 1929.
 
FUNDACION DE BENEFICENCIA PARTICULAR. DOBLE ETAPA.

Patronato familiar

Apremiado sin duda por el fracaso de la iniciativa pública y por su propia edad, el Marqués atribuyó la titularidad de lo que se estaba gestando a una Fundación de beneficencia particular mixta a la que se confirió, por Real Orden de Abril de 1.928 su clasificación provisional que no fue definitiva hasta una Orden del Ministerio de Trabajo, Sanidad y Previsión, de 3 de julio del 34, la Fundación estaba dirigida por un Patronato presidido por el Marqués, que estableció su composición con los denominados vocales familiares, los más cercanos al Fundador;  los natos, el Presidente de la Diputación Provincial, el Alcalde de Santander y el Vicario de la Diócesis, y los vocales institucionales, que en número de dos serían los únicos no seleccionados por él.

En la primera reunión del Patronato, el 16 de abril de 1928, Ramón Pelayo denominó a la recién creada Fundación Casa de Salud Valdecilla (CSV siglas que hoy permanecen en el logo de la Institución). En línea con su decidida vocación por la calidad desde el comienzo, aconsejado por el Dr. Gregorio Marañon, contó con un neuropsiquiatra de reconocido prestigio, el Dr. Wenceslao López Albo, primer Director técnico-administrativo y Jefe del Pabellón de Mentales de la Institución.

Dr. Wenceslao López AlboÉste abordó el diseño funcional de la CSV gravitando sobre las bases establecidas por la medicina hospitalaria internacional más evolucionada; la asistencia, estructurada en especialidades médicas y médico-quirúrgicas, con unos Servicios centrales - varios laboratorios, radiología, banco de sangre y otros - bien desarrollados, y en un sistema de consultas externas para el control de la hospitalización; la innovación, que aplicó a través de la docencia, concretada en un principio en el Instituto Médico de Postgraduados y en la Escuela de Enfermería, pero con la perspectiva de su evolución hacia centro universitario;, la investigación clínica o básica, para la que se contaba con los laboratorios, una Biblioteca suscrita a las principales revistas extranjeras y españolas y becas para estancias en otros hospitales,,y, finalmente, la prevención, participando en cuantas campañas de educación sanitaria, protección infantil,  toxicomanías y prevención de enfermedades laborales se desarrollaron en la provincia.  Otras decisiones relevantes de estos comienzos fueron el nombramiento de los distintos Jefes de Servicio, seleccionados por el único criterio de la valía profesional por un comité de expertos, entre los que estuvieron Ramón y Cajal y Gregorio Marañón. El sistema provocó una notable hostilidad hacia el proyecto por parte de un sector de la clase médica santanderina que creía vulnerados unos ignorados derechos adquiridos para la ocupación de las plazas y el confiar el cuidado de los pacientes a enfermeras profesionales, cuya escasez debía paliar la propia Escuela de Enfermeras.

Tras una decisiva labor a lo largo de dos años, el Dr. López Albo dimitió al ver frustrado su intento modernizador cuando, a instancias de la Marquesa de Pelayo,  le impuso el Patronato - que hasta entonces había apoyado y respetado todas sus iniciativas - la presencia de las Hijas de la Caridad, con unos cometidos y competencias que juzgó impropios por invadir y anular sus facultades directivas.

Desde el principio la CSV hubo de afrontar cuantas contingencias adversas pudieran afectar a una institución: a la muerte del marqués en 1.932 ya se había vivido el cambio de Monarquía a República, que continuó con una terrible guerra civil que condujo a una Dictadura, para resurgir por fin en la Democracia. Hasta llegar aquí, el itinerario de la CSV fue una sucesión  de penurias económicas que fueron una constante en su devenir histórico, derivadas de los cambiantes entornos políticos, de la ausencia de colaboración de las Instituciones, que tradicionalmente eludieron el cumplimiento de las obligaciones contraídas, y de la sempiterna desigualdad existente entre el coste real de los servicios prestados y la retribución acordada en los casi siempre obsoletos contratos que se establecieron con militares, mutualidades, etc

Patronato Institucional

A la muerte del Marqués le sucedió al frente del Patronato su sobrina y heredera la marquesa de Pelayo, quién hasta su muerte en 1.951 había ido disminuyendo paulatinamente su notable compromiso financiero con la institución, habiendo suplido en parte la verificada cicatería de las Instituciones provinciales y nacionales. Este año se evidenció la imposibilidad de enderezar la situación económica, lo que determinó al Patronato, en diciembre de 1.951, a dar por concluida su gestión y disolver la Institución, que sin embargo no se hizo efectiva hasta dos años después, en diciembre de 1953 por medio de una Orden conjunta de los Ministerios de la Gobernación y de Educación Nacional creadora de un Comité Directivo Interino con representación de distintos organismos locales y nacionales y una Junta Rectora, que acabó definitivamente la línea estatutaria de los Patronos familiares iniciada por el Fundador. Fueron aprobados en enero de 1956 los estatutos que regirían la nueva etapa.

La Junta Rectora, que a pesar de todo continuaba con las penalidades económicas de los viejos tiempos, en 1961 estableció un contrato con la Seguridad Social, que se hallaba en plena expansión, que dispuso la cesión del Pabellón ocho de la Fundación, pero que además fue el inicio de una relación institucional que, con altibajos, culminaría años después con el acuerdo de junio de 1972, de creación del Centro Médico Nacional Marqués de Valdecilla. 

Por encima de cualquier vicisitud, continuaron la formación de post-graduados y de enfermeras, las sesiones clínicas, los ciclos de conferencias, la realización de tesis, la participación en los Cursos de la Universidad de Verano, la edición de publicaciones - en especial los Anales de la CSV - etc, que mantuvieron lo básico del proyecto inicial. La ayuda de escasas subvenciones, voluntariosos donativos y alguna favorable variación de los contratos que la CSV tenía convenidos con terceros, unidos a la identificación con el proyecto de todos los estamentos de la Fundación, son la única explicación de la permanencia de su prestigio y de su propia supervivencia en medio de la penuria.

FUNDACIÓN PÚBLICA DE SERVICIOS HOSPITALARIOS Y ASISTENCIALES MARQUÉS DE VALDECILLA

Fundación Marqués de ValdecillaEn 1967 comienza una profunda transformación de la Institución con la emisión por parte de la Diputación de un Informe de Planificación Hospitalaria de la provincia de Santander, que contiene la reestructuración de la Casa de Salud Valdecilla, a realizar a través de la creación de una nueva Fundación. Un Decreto ministerial de Abril de 1.969 da por extinguida la Fundación de Beneficencia Particular y traspasa su patrimonio a la institución provincial, la cual constituye la Fundación Pública de Servicios Hospitalarios y Asistenciales ’’Marqués de Valdecilla’’, regida por un Consejo de Gobierno y una Gerencia, En la nueva organización se integrarán también la Maternidad Provincial, el Jardín de Infancia y sendos centros de psiquiatría, educación especial y geriatría, servicios hasta ese momento cubiertos por la Diputación. En definitiva se tomó la decisión de unificar la gestión de los servicos sanitarios y asistenciales de la provincia.

Sin embargo se reproduce lo que ocurre en todos los modelos que unen asistencia sanitaria y atención social: la pujanza de la atención sanitaria se impone en la dinámica organizativa. Así entre 1.970 y 1.973 desde la Fundación se desarrollan tres iniciativas fundamentales en sanidad: renovar el funcionamiento y la arquitectura de la CSV - incluida la Escuela de Enfermeras -; lograr que se impartan en el Hospital los cursos clínicos de la recién creada Facultad de Medicina de Santander, y establecer un acuerdo con el Instituto Nacional de Previsión para unificar la atención hospitalaria prestada por la CSV y la Residencia Cantabria. Es este acuerdo que inyecta una cantidad ingente de fondos que permite salir de la penuria económica de la sanidad provincial da como resultado una virtual fusión creando el denominado Centro Médico Nacional Marqués de Valdecilla, al que se dota de un Reglamento propio que ha de convivir en difícil equilibrio con los Estatutos de 1969. No hay duda de que este acuerdo con la Seguridad Social se reveló como uno de los mayores aciertos pues en definitiva permitió crear en Cantabria un centro hospitalario de referencia nacional.   El nuevo Centro Médico, que está compuesto únicamente por el Hospital Valdecilla y la Residencia Sanitaria Cantabria, es dirigido por un Comité de Gestión y de Gobierno - paritario entre la Diputación y la Seguridad Social - y por un Director General, el Dr. López Vélez, que a su vez, lo es también de la Fundación. Aparece así por primera vez una escisión formal entre hospital y Fundación, que continúan no obstante coexistiendo bajo la dirección de una misma persona hasta el cese del Dr. López Vélez en  1.983, momento que supone la separación real de la Fundación Marqués de Valdecilla y el todavía denominado hasta 1987 Centro Médico Nacional Marqués de Valdecilla.

A partir de 1983  siendo la Seguridad Social en España la protagonista de la expansión de la asistencia sanitaria, la Fundación orienta su actividad hacia el resto de los servicios asistenciales y socio-asistenciales, ya excluido el Hospital Valdecilla,  que tiene encomendados: a la Escuela de Enfermería - que se convierte en Universitaria en 1.980 y que por tanto sale de su ámbito de influencia -, al fomento de la formación, en 1987 el Centro de Estudios de Medicina de Urgencias (CEMU) y  tímidamente dada la escasez de recursos a la investigación, y al apoyo a la realización de tesis doctorales, viajes de estudios y proyectos de investigación. No obstante se pueden calificar estos años de lenta decadencia que incluso tiene reflejo en unos nuevos Estatutos de 1991 que se pueden consider fallidos .

Es a partir de 1998 que se aprueban los vigentes estatutos a los que pueden acceder en esta página. Dichos Estatutos actualmente coexisten con la ley de Cantabria 7/2002, de Ordenación Sanitaria. Ésta fija su denominación como “Fundación Marqués de Valdecilla” y,concreta el objeto y los fines fundacionales.  

A partir de 2002, singularmente por la atribución de la gestión del Hospital de Campoo, que durará hasta 31 de diciembre de 2009, empieza a resurgir la FMV dándose diversos pasos cuyo reflejo se habrá apreciado en la presentación y se verá en esta pagina web. Esta especie de refundación del siglo XXI que paulatinamente se está llevando a cabo con la participación de múltiples agentes no está exenta de problemas, en la más cierta tradición de la FMV pero entendemos que es el camino a seguir dado el valor añadido que sin duda ya aporta, pero que puede aportar, como se ha visto en el proyecto “Fundación Marqués de Valdecilla, 80ª de Salud y Solidaridad” que se está desarrollando desde abril de 2008.

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